El asesor senior de Abud & Cía. destacó la relevancia de definir con precisión el inicio del riego en cerezos para asegurar una activación radicular oportuna y una fertilización eficiente. Un manejo basado en datos técnicos permite avanzar hacia una producción más sostenible y de calidad.
En la última edición de Revista Mundoagro, Patricio Murúa, Asesor Senior de Abud & Cía., abordó la importancia de definir correctamente el inicio del riego en huertos de cerezos, destacando el impacto que esta decisión tiene en la activación radicular, la eficiencia de la fertilización y, en definitiva, en la calidad de la fruta.
En su artículo titulado “En el momento preciso”, Murúa explicó que un riego prematuro tras la dormancia puede enfriar el suelo y retrasar la activación de las raíces, mientras que uno tardío podría comprometer el desarrollo inicial de brotes y afectar la eficiencia de la fertilización.
El texto profundiza en la importancia del monitoreo de humedad y temperatura del suelo mediante sensores y calicatas, herramientas que permiten determinar con precisión el momento en que las raíces inician su actividad fisiológica. Este enfoque técnico se complementa con estrategias de riego corto y progresivo, diseñadas para favorecer la incorporación de nutrientes sin enfriar el suelo.
La publicación completa puede revisarse en la edición de septiembre 2025 de Revista Mundoagro.