En un nuevo episodio de Viernes del Kiwi, Raimundo Cuevas, gerente técnico de Abud & Cía., analizó la evolución de los principales parámetros de la temporada y llamó a no apurar las cosechas.
La temporada de kiwi avanza con señales positivas en calibre, pero con una madurez que aún requiere tiempo para alcanzar mejores condiciones de cosecha. Así lo planteó Raimundo Cuevas, gerente técnico de Abud & Cía., durante un nuevo episodio de Viernes del Kiwi, instancia organizada por el Comité del Kiwi junto a Redagrícola y con la colaboración de Abud & Cía.
“No deberíamos apurar las cosechas en huertos, sino más bien seguir esperando a tener la madurez óptima”, señaló Cuevas, al analizar los datos del programa de monitoreo del Comité del Kiwi.
Según explicó, el peso de fruto ha mostrado una evolución favorable, acercándose a los registros de las últimas temporadas e incluso superando a la campaña 2023/24 en la misma fecha. En paralelo, los sólidos solubles, la firmeza y la materia seca mantienen una tendencia dentro de lo esperado, lo que refuerza la necesidad de esperar una mejor terminación de la fruta antes de iniciar cosecha.
Cuevas también destacó que las unidades de madurez liberadas se mantienen dentro de un ritmo normal para la temporada, por lo que la liberación debe entenderse como un punto de partida y no necesariamente como una señal inmediata de cosecha.
En la misma línea y sumándose a la conversación en Viernes del Kiwi, Raúl González, gerente técnico de Frusan, reforzó la importancia de esperar fruta bien terminada. “El mensaje es tratar de esperar un poco la fruta”, indicó, destacando que una mejor acumulación de materia seca y azúcar permite proyectar mejores condiciones de guarda y consumo.